Tenían esa sensación de calor y alegría.
Sí, esos escalofríos que solían tener
y ahora se enferman sólo al verse uno al otro.
Juraste nunca golpearla,
que nunca harías nada para lastimarla pero en este momento están frente a frente
vomitando veneno en cada palabra que dicen.
Se empujan, se jalan los pelos, se arañan
Se rasguñan, se muerden, se avientan y se tiran.
Te encuentras tan perdido en estos momentos
es la rabia la que toma el control
y lo que los controla a ambos.
Así que dicen que es mejor que cada uno tome su camino.
Supongo que no se conocen, porque ya es hoy
y eso fue ayer, el ayer ha terminado y hoy es un día diferente.
Pareces un disco rallado, diciendo las mismas palabras una y otra vez,
sin embargo prometiste que la próxima ves te contendrías.
Aquí no hay segundas oportunidades
La vida no es un juego de Nintendo, pero mentiste de nuevo
y ahora te toca verla salir por la ventana.
